Ensalada de bulgur y tarta de ricota

Recetas.

Por Brynie Greisman

 

Ensalada de bulgur en capas

El bulgur es el ingrediente principal en el tabule y es un cereal extremadamente versátil. Se puede usar en vez de arroz, por ejemplo, acompañado de verduras salteadas o asadas.

Esta ensalada la hice varias veces en demostraciones de cocina y a todos les encantó. Es muy fácil de preparar y tiene una linda presentación. La combinación de texturas suaves y crocantes, junto con un ligero aderezo con sabor a limón, hacen que sea una elección muy popular, tanto como ensalada o como una cena ligera. Si se desea, se puede sustituir el bulgur por quinoa (ver nota).

Ingredientes:

Para 6-8 porciones

1 taza de bulgur

2 tazas de agua hirviendo

⅓ taza de jugo de limón fresco

1 cucharada de aceite de oliva o vegetal

Sal y pimienta, a gusto

2 cebollas de verdeo, picadas

1 taza de garbanzos enlatados (¡o preparados en casa!)

2 puñados generosos de perejil fresco, picado

1 zanahoria grande, en juliana

1 tomate, en cubos

½ palta (aguacate), cortada en trozos

Preparación:

Verter el agua hirviendo (se puede usar sopa o caldo, a elección) sobre el bulgur en un bol resistente al calor. Revolver una vez. Cubrir y dejar en remojo 15 minutos o hasta que se ablande (el bulgur fino necesitará 10-15 minutos, el medio necesitará 15-20 y el grueso necesitará 20-25). Colar el exceso de líquido si es necesario.

En un bol pequeño, batir el jugo de limón, el aceite, la sal y la pimienta. Dejar aparte.

Poner el bulgur en el fondo de un bol de vidrio lindo (se puede usar todo o guardar algo para otra oportunidad). Colocar las verduras y los garbanzos en capas, de esta forma: cebolla de verdeo, garbanzos, perejil y zanahoria. El tomate debe ir alrededor del borde del recipiente, con la palta (aguacate) en el centro.

Verter el aderezo sobre la ensalada. Revolver antes de servir. Si se desea, se puede decorar con perejil. Servir a temperatura ambiente.

Consejo: Para una comida láctea, esparcir por encima queso rallado.

Nota: el bulgur (también llamado burgul o trigo burgol) es un grano de trigo seco partido. Está hecho de trigo integral, parcialmente hervido y luego secado, por lo que no necesita cocción. Por cada medida de bulgur, se debe agregar dos medidas de líquido. Antes de hidratarlo, se lo puede tostar en aceite. Su sabor es excelente frío, tibio o recalentado. Se puede agregar un poco de bulgur a ensaladas de hoja. Es bajo en grasas, y rico en fibras, vitaminas y minerales.

Comparando 1 taza de quinoa con 1 taza de bulgur, la quinoa tiene 8 gramos de proteína, 220 calorías y 5 gramos de fibra; el bulgur tiene 6 gramos de proteína, 150 calorías y 8 gramos de fibra. Quien esté a dieta, que elija el bulgur. Para maximizar el consumo de vitaminas y minerales, es preferible la quinoa.

Tarta de ricota y tomate

La ricota es un queso cremoso, blanco y de sabor suave y ligeramente dulce. Es deliciosa en lasañas, pasteles, o comiéndola con granola y fruta. Queda también muy bien con sandía. Tiene cinco veces más calcio que el queso cottage.

Ingredientes:

Para 6-8 porciones

Masa

1 taza de harina (puede ser integral)

Una pizca de azúcar (opcional pero recomendado)

½ cucharadita de sal

⅓ taza de aceite

3 cucharadas de leche fría

Relleno

400 g de queso ricota

1 huevo

3 dientes de ajo, machacados, o 3 cubos de ajo congelado

Casi ½ cucharadita de sal

3 cubos de albahaca congelada

4 cucharadas de queso Muenster rallado, divididas (puede ser bajo en grasas)

5 tomates rojos medianos firmes (450 g)

Para decorar

Hojas de albahaca fresca (opcional)

Aceitunas negras o verdes, en rodajas

Preparación:

Precalentar el horno a 180°C.

Mezclar con un tenedor todos los ingredientes de la masa en un bol pequeño. Presionar la masa en el fondo y en los bordes de un molde para tartas redondo (yo prefiero usar una Pyrex). Hornear 10 minutos.

Subir la temperatura a 230°C. Mientras tanto, preparar el relleno:

Mezclar la ricota, el huevo, el ajo, la sal y la albahaca en un bol mediano. Batir hasta que la mezcla esté suave. Agregar 2 cucharadas de queso Muenster. Mezclar bien todos los ingredientes. Verter sobre la masa previamente horneada. Cortar los tomates en semicírculos delgados. Acomodarlos en un patrón circular sobre la mezcla de ricota, superponiéndolos ligeramente. Esparcir otras 2 cucharadas de queso Muenster. Hornear 20-25 minutos o hasta que la tarta esté lista.

Retirar del horno. Esperar unos cuantos minutos antes de servir. Se puede decorar con hojas de albahaca fresca o aceitunas.

Consejo: esta tarta puede hacerse con mitades de tomates cherry puestos con el lado cortado hacia abajo. Queda hermosa si la preparas alternando círculos de tomates cherry rojos y amarillos.

Nota: esta masa se puede congelar. Los ingredientes de la masa alcanzan para preparar una base gruesa. Si se duplican los ingredientes, es suficiente para 3 tarteras redondas de 20 centímetros. También se puede congelar la tarta ya preparada. La textura se altera un poco, pero de todos modos sigue siendo muy sabrosa.