Los ingeniosos millonarios

Inventos afortunados.

Por Rajel Burstyn

 

 

Todo lo que existe en el mundo empezó con alguien que pensó: “Me gustaría saber qué pasaría si…”, y entonces procedió a inventar algo excepcional. Parte de estos inventos son en la actualidad nombres conocidos como, por ejemplo, las botas UGG o el tostador para seis rebanadas. Otros gozan de una súbita ola de popularidad inexplicable por poco tiempo —poco, pero suficiente como para que sus inventores se hagan millonarios mucho más de lo que alguna vez soñaron—,  mientras millones de personas piensan: “¿De veras? ¡¿Quién es tan tonto como pagar dinero por algo así?!”.

¿Qué les parece si echamos un vistazo a la historia de estos inventos afortunados?

 

Invento: Doggles – anteojos de sol para perros

Inventor: Roni y Ken Di Lullo

Ganancias: 3 millones de dólares (¡solamente en el 2012!)

Historia: Era un precioso día de sol en California, y Roni y Ken decidieron llevar a su perro, Midknight, a un parque de perros y allí se pusieron a jugar con él al disco volador. Mientras jugaban, Roni y Ken se dieron cuenta de que Midknight entrecerraba los ojos por el sol y no lograba agarrar el disco. Medio en serio, medio en broma, Roni le puso al perro un par de gafas protectoras y de inmediato este dejó de entrecerrar los ojos y empezó a agarrar el disco volador como un profesional, ganándose comentarios de admiración de parte de los dueños de otros perros (¡y seguramente alguna que otra cara rara de los otros perros!). Roni y Ken se quedaron muy sorprendidos cuando los dueños de otros perros empezaron a pedirles que les consiguieran anteojos también para sus perros. Sin embargo, al poco tiempo ya habían empezado a encargar gafas protectoras para deportes y a adaptarlas para que les calzaran bien a los perros. Para eso hacía falta que tuvieran el puente nasal ancho y la tapa de la lente bien profunda. A partir de ese momento, Ken y Roni les hicieron varias mejoras a las gafas, como, por ejemplo, lentes irrompibles, antinieblas y correas ajustables… ¡y hasta Doggles con lentes de prescripción para perros que fueron operados de cataratas o a los que les quitaron el cristalino del ojo!

Ken y Roni empezaron vendiendo los Doggles en tiendas de mascotas a un precio que oscilaba entre los 16 y los 20 dólares el par. En el año 2004, los Doggles ya se vendían… ¡en 4 500 estanterías de negocios en dieciséis países diferentes!

Créase o no: Según los veterinarios, los Doggles son realmente muy buenos para los ojos de los perros. Incluso el ejército norteamericano adquirió más de mil pares para sus animales de servicio.

 

Invento: La Piedra Mascota

Inventor: Gary Dahl

Ganancias: 6 millones de dólares (¡en apenas seis meses!)

Historia: Una noche, en 1975, Gary se reunió con varios amigos. En medio de la charla, los presentes empezaron a quejarse de sus mascotas. Uno se quejó de lo cara que era la comida para perros. Otro se quejó de que su gato le había destrozado el sofá. Un tercero, de que su perro siempre quería que lo sacara a dar una vuelta precisamente en el momento en que él se había sentado a descansar. “A mí, mi mascota no me molesta en lo más mínimo”, dijo Gary. “¿Cómo es posible?”, le preguntaron sus amigos.

“Es que tengo una piedra mascota”.

Sus amigos se rieron y Gary decidió envasar su broma. Compró piedras de playa muy lisas procedentes de México a un centavo cada una; las acomodó encima de un montoncito de paja (que no le costó prácticamente nada); lo colocó todo dentro de una caja portable de cartón; le hizo algunos agujeritos a la caja e incluyó un manual de instrucciones de treinta y dos páginas con información del cuidado, la alimentación y entrenamiento para la vida doméstica de las Piedras Mascotas. El manual comenzaba así: “Si al quitarla de la caja, la piedra parece estar ‘emocionada’, colóquenla encima de algunos periódicos viejos. La piedra sabrá para qué es el papel y no harán falta más instrucciones. La piedra se quedará encima del papel hasta que ustedes la quiten de allí”. También se informaba al nuevo usuario que su nueva mascota iba a necesitar un poco de ayuda para “darse vuelta”. Gary cobraba 4 dólares por la Piedra Mascota… ¡y vendió más de un millón y medio en seis meses!

Créase o no: Empezaron a surgir toda clase de empresas que fabricaban imitaciones de la Piedra Mascota. Una de ellas incluso llegó a vender títulos universitarios para esas Piedras Mascotas: ¡3 dólares por licenciatura y 10 dólares por doctorado!

 

Invento: Pulseras Slap con Imán

Inventor: Stuart Anders

Ganancias: 6-8 millones de dólares (¡solamente en 1990!)

Historia: Stuart Anders era un profesor de escuela que un día, jugando con cintas de acero en el negocio de su padre, se dio cuenta de que era una buena idea utilizarlas como juguete. Stuart tomó un listón de metal fino y cuando se lo puso en la muñeca, parecía una pulsera.

En 1984, al reunirse con un fabricante de juguetes, el Sr. Anders tomó la pulsera que había inventado, le agarró la mano al fabricante y le puso la pulsera en la muñeca. Al fabricante casi se le salen los ojos de las órbitas. Al poco tiempo, se hicieron socios de una empresa de juguetes y presentaron las Pulseras Slap en una variedad de modelos divertidos y colores brillantes.

Las pulseras cobraron tanta popularidad en tan poco tiempo que la pequeña compañía no daba abasto de tantos encargos que había. De hecho, ni siquiera lograban contar los pedidos y en lugar de contarlos tenían que pesarlos (¡aproximadamente 14 kg por día!). Pero como suele suceder en estos casos, muy pronto también empezaron a llegar a los negocios imitaciones baratas, que redujeron las ventas (el Sr. Anders vendió más de seis millones solamente en el primer año, mientras que se vendieron más de veinte millones de imitaciones). Y debido a que estas imitaciones no eran tan meticulosas sobre la seguridad del producto, algunas terminaron causando daño a los niños y al poco tiempo las pulseras fueron prohibidas en las escuelas y retiradas del mercado.

Créase o no: Todavía hoy se siguen viendo pulseras slap, pero ahora son de silicona, de mejor calidad y no tienen para nada la popularidad que tenían antes.

 

Invento: Spinner

Inventor: Catherine Hettinger

Ganancias: ¡Ni un centavo!

Historia: Apuesto a que la primera vez que oyeron hablar del spinner fue este año (o en 2016, si es que ustedes están en lo que se dice “al día”); pero, créase o no, el spinner tiene ya más de veinte años de edad. Sí. Leyeron bien: el spinner fue inventado en el año 1993. Según una versión, todo comenzó cuando la inventora oriunda de Florida, EEUU, Catherine Hettinger, trató de pensar en algún juguete que mantuviera bien ocupados y fuera de problemas a los niños revoltosos. Ella estaba convencida de que a muchísimos padres les encantaría la idea.

Por ese entonces, Catherine sufría de un problema que causa debilidad en los músculos pero quería buscar alguna forma de jugar con su hija de siete años, Sara, de modo que empezó a juntar y pegar varias cosas y así fue como surgió la primera versión del spinner. Catherine los fabricaba en su propia casa y los vendía en ferias artesanales por todo el estado. A la gente le gustaba mucho la idea.

El giro inesperado de la historia es que Catherine mantuvo una reunión con los presidentes de la compañía de juguetes Hasbro para ver si les interesaba comercializar el producto, pero ellos pensaron que a nadie le iba a interesar jugar con un spinner y por eso, al cabo de ocho años, en 2005, ella dejó que la patente expirara. Eso significa que ahora cualquier compañía puede fabricar spinners, porque Hettinger ya no es más dueña del copyright… lo cual significa que no ganó ni un centavo por su invento.

Para todos los gustos….

Todo el tiempo llegan al mercado más y más juguetes fidget nuevos y apasionantes que nos tienen a los aficionados siempre a la expectativa.

Los spinners vienen en una amplia gama de colores, en toda clase de metales, en madera, aluminio, plata, etc.

Pero los spinners no son los únicos juguetes fidget dando vueltas. También hay cubos que tienen una actividad sensorial diferente en cada costado, como, por ejemplo, interruptores, botones, bola para rodar, etc. También hay cadenas flippy, dados fidget (que son parecidos a los cubos), anillos sensoriales, anillos engranaje, pulseras enmarañadas, fidgets de hilo elástico, juegos de escultura magnética contra el estrés, los CLICKEYbits (que es un pequeño juguete que produce un click muy placentero que probablemente moleste a todos los presentes excepto a aquel que está jugando), pelotitas fidget hechas de anillos de aluminio interconectados, juego sensorial de espuma de colores, plastilina, pelotitas antiestrés, etc. Y por supuesto, los avisos de publicidad te aseguran que todos estos aparatitos te ayudan a distraerte y combatir el estrés y sirven para tratar toda clase de problemas. Tal vez ese sea el motivo por el cual tantos padres compran con tanto gusto estos pequeños juguetitos que tal vez ayuden a sus hijos, o tal vez no, pero incluso si no, ¡por lo menos no les hacen un agujero en el bolsillo!